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jueves, 22 de marzo de 2012

Macanudo 7 (Mondadori)












Macanudo 7
Liniers
Random House Mondadori, 2012
96 páginas / color
tapa blanda, 21,6 x 23 cm
Precio: 12,90 euros
ISBN: 978-84-397-2382-0

Liniers es el seudónimo del dibujante Ricardo Siri (Buenos Aires, 1973), nombre artístico que deja entrever el azulado origen sanguíneo del hoy popularísimo historietista argentino. Y es que el autor de Macanudo, serie que acaba de ver publicado en España su séptimo volumen recopilatorio, es descendiente en línea directa de Santiago de Liniers, otrora virrey de Buenos Aires.
Quizá fuera por lo de «nobleza obliga», o no; pero lo rotundamente cierto es que Liniers cultivó su espíritu de ávido lector con el estudio de los clásicos del Noveno Arte desde la más tierna edad. Pronto se convirtió en un gran conocedor de la obra de Hergé, Goscinny y Uderzo; de Quino, Héctor Germán Oesterheld y Francisco Solano López; de Charles Schulz y Herriman.
Por fortuna para sus hoy millones de lectores, Liniers no eligió dedicarse a su carrera de publicista. En cambio fue presentado por Maitena, en La Nación, en junio del 2002, fecha en la que comenzaría a publicar Macanudo en la última página de dicho diario. Desde entonces, este genial autor, que cuando se dibuja a sí mismo en alguna tira lo hace transformado en un conejo, ha ido regalando ininterrumpidamente hasta la actualidad divertidas historias de diván llenas de ternura literaria, delirio surrealista y humor poético; con pingüinos y otros extraños personajes, muchos de los cuales han ganado gran popularidad. Tal es el caso de figuras recurrentes como El misterioso hombre de negro, El Gato Fellini, Alfio, la bola troglodita, las cosas que a lo mejor le pasaron a Picasso, el misterioso Hombre de negro o Martincito y su amigo imaginario Olga
El merecido éxito de la tira se ha visto reflejado en los cinco tomos recopilatorios editados por Ediciones de la Flor, por un sexto lanzado por su propia editorial, La editorial Común, con las 5000 primeras portadas dibujadas a mano y por este último, el séptimo, que nos llega de la mano de La editorial ComúnRandom House Mondadori.
Macanudo 7 cuenta con un prólogo gráfico multilingüe y delirantemente apropiado del autor francés Lewis Trondheim. El galo se une así a los músicos Kevin Johansen y Andrés Calamaro y a la dibujante Maitena como prologuista de las historias de Liniers.

jueves, 17 de febrero de 2011

Edén (Sins Entido, 2011)









Edén
Kioskerman
Sins Entido, 2011
124 páginas 
color
13 euros
ISBN: 978-84-
96722-71-2

Desde 2004, Kioskerman, seudónimo del licenciado en Ciencias de la Comunicación, dibujante y poeta gráfico Pablo Holmberg (Buenos Aires, Argentina, 1979) publica en Internet [www.kioskerman.com] sus tiras. Lo hace en un autoimpuesto y rígido formato de cuatro viñetas, dos por dos, que le sirven para dos tipos de historias: unas relacionadas con el humor y el absurdo (Señor del Kiosco, 2004-2006) y otras con la experimentación y la creación de mundos (Edén y ). Pero ambos coinciden en combinar la alegría de un cómic con la simplicidad de un haiku.
En sus tiras, este porteño con algo de Borges, mucho de Cortázar y aún más de Liniers, deudor reconocido de John Porcellino, George Herriman, Chris Ware, Alan Moore, Osamu Tezuka, Charles Schulz, Anders Nilsen o Hergé, desarrolla un universo personal, fantástico, bucólico. Un mundo lleno de poesía gráfica que hace unas veces reír y otras pensar; que desconcierta unas veces y otras intriga. Pero, siempre, sin excepción, es capaz de conmover.
En Edén (Sins Entido, 2011), primer título editado en España de Kioskerman que ya ha sido traducido al inglés, francés y portugués, aparecen recopilados una gran parte de ellas. Entre tantos micro-relatos de cuatro ventanas de este singular Jardín del Edén se presentan, con quimérica naturalidad, a un rey conversando con la luna, al nacimiento de una estrella en el firmamento, a parejas de enamorados diciéndose dulzuras o a palomas que comen setas que no deben comer. Todo sucede con un poso entre surrealista, amigable y accesible. La única frontera a la imaginación es la que pone la propia interpretación del lector. Es, en definitiva, un cómic nacido para despertar sentimientos.