martes, 16 de junio de 2009

Hallorave Vol.1. El rey de las moscas (La Cúpula, 2009)





Hallorave Vol.1. El rey de las moscas
Mezzo y Pirus
Ediciones La Cúpula, 2009
64 páginas / color
precio: 18 euros
ISBN: 978-84-7833-763-7

El primer volumen de El Rey de las Moscas (Ediciones La Cúpula, 2009) de los franceses Victor Mezzo y Michel Pirus, hoy por hoy uno de los mejores tándems de la moderna historieta europea, sobre todo para los aficionados al cómic europeo más negro y oscuro, llega por fin a las librerías después de haber aparecido por capítulos en la revista El Víbora. Un trabajo alucinógeno, desasosegador, denso, no apto para todos los estómagos, donde se mezclan humor, cinismo y violencia extrema de tipo gore. Influenciada por el cine negro francés, la novela policíaca americana y el surrealismo de tintes más siniestros, El Rey de las Moscas nos lleva en línea recta a referencias negrísimas y multidisciplinarias como Tarantino, Orson Welles, David Lynch, Charles Burns [esta historia en particular casi parece un homenaje al gran autor de Agujero Negro por la afición esquizofrénica del protagonista por los insectos], Raymond Chandler, James M. Cain, el polar francés [nombre por la que es conocida en el país vecino la novela policíaca], Chester Gould, Robert Williams, Jim Thompson …. Pero hay un algo diferencial en las historias de Mezzo y Pirus, como ocurre con las de muchos de los autores mencionados, que las hace únicas, inolvidables y, sobre todo, muy características.
Pascal Mesemberg alias Victor Mezzo (Drancy, 1960), conocido también por ser el ilustrador oficial de las portadas de todas las novelas del americano Stephen King, comenzó desde muy joven a colaborar con distintas revistas y fanzines parisinos hasta terminar de curtirse como ilustrador en conocidas publicaciones nacionales como Métal Aventure, Zoulou o l’Écho des Savanes.
Por su parte, Michel Pirus (Thionville, 1962) estudió Bellas Artes en Reims con el fin de convertirse en cineasta. Tras abandonar sus estudios debutó en el mundo del cómic como guionista del dibujante Jean-Pierre Dionnet en la mítica Métal Hurlant donde también conocería a Mezzo en 1989. Desde entonces su carrera en común ha sido meteórica con títulos como Desperados (1993), Un mundo extraño (2004) o la serie Mickey Mickey. Paralelamente, Pirus colaboró con el fallecido Charlie Schlingo en Canetor, uno de sus últimos álbumes.
El primer volumen de El Rey de las Moscas supone el reconocimiento merecido al formidable y enigmático universo de Mezzo y Pirus. Una edición en gran formato y lujoso acabado de esas historias narradas con lenguaje seco y cortante, con humor negro y sátira canalla; llenas de perdedores, de antihéroes cotidianos enfangados en su propio egoísmo, de mujeres fatales que desencadenan situaciones desesperadas, de seres extraños que amenazan con aparecer tras cualquiera de las muchas sombras que van articulando unos guiones sorprendentes concebidos para atrapar al lector como una mosca en una tela de araña.

miércoles, 10 de junio de 2009

Sol, playa y cómic


Ha llegado la hora de prepararnos para la playa: Protector solar, gorra, sombrilla, botellita de agua, toalla y ¡un buen cómic!
El cómic se ha colado en la sociedad a todos los niveles con un grado de autoexigencia encomiable. Ahora en la infinidad de obras que se publican en nuestro país hay títulos para todos los públicos, gustos y condiciones. Aquí van unas cuantas recomendaciones.
El juego de las golondrinas (Sins Entido, 2008), de la dibujante libanesa Zeina Abirached. Narra la tierna historia de dos niños en Beirut, durante una noche de bombardeos, y que cuenta con un tratamiento gráfico exquisito. Igual ocurre en El último gran viaje de Olivier Duveau (Astiberri), de Jali. El pamplonica ha firmado una obra visualmente poética que delata su gusto por la estética gótica característica de Tim Burton.


El mundo de la adolescencia, con todas sus dudas y desasosiegos, ha sido perfectamente retratada en los mangas El amor duele (Ponent Mon), de la japonesa Kiriko Nananan, y Skim (La Cúpula), de Mariko y Jilian Tamaki, dos primas canadienses de origen nipón.

Si usted es de los que prefiere los ‘clásicos de la literatura juvenil’ no puede ni debe resistirse a tres revisiones excelentes: El Príncipe de la noche (Glénat), del belga Yves Swolfs sobre el mito de Drácula;


Long John Silver (Norma Editorial), de los franceses Dorison y Lauffray, una genial y novedosa perspectiva de La Isla del Tesoro o Nemo (Dibbuks), del también galo Brüno, que visita a Jules Verne y en concreto 20.000 leguas de viajes submarino.


Por su parte, Robert Venditti y Brett Veldele combinan magistralmente a lo Matrix los géneros de la novela policíaca y la ciencia ficción en The Surrogates (Glénat).


Para terminar dos títulos para los más jóvenes: Porquinho (Planeta DeAgostini), el cerdito futbolista de Àlex López y Lorenzos Land (Panini Cómics), un tebeo homenaje a la carrera del motociclista mallorquín Jorge Lorenzo.

miércoles, 3 de junio de 2009

Pietrolino (Norma, 2009)






Pietrolino
Jodorowsky / Boiscommun
Norma Editorial, 2009
96 páginas / Color
Precio: 18 euros
ISBN: 978-84-9847-580-7

Pietrolino (Norma Editorial, 2009) es la última entrega de ese artista total llamado Alejandro Jodorowsky (Tocopilla, Chile, 1929), una obra muy especial que fue escrita originalmente para ser representada en los escenarios por el llamado «mimo más grande del mundo»: el francés Marcel Marceau. De vuelta a Jodo – no les ídem, es así como es conocido en ambientes íntimos - pocos como este chileno universal pueden presumir hoy de poseer un espíritu renacentista auténtico. Poeta, dramaturgo, actor, cineasta, músico, místico, psicomago… en su faceta de guionista de cómics Jodorowsky está considerado como uno de los más grandes. No en vano es el autor de álbumes y series inmortales como la epopeya futurista de El Incal (1980-1988), junto a Moebius; de La Casta de los Metabarones (1992-2002), obra recientemente ampliada por Daspastoras que fuera iniciada con Juan Giménez; y de La catedral invisible (1993), Cara de luna (1994 – 1997) y Bouncer (2001-2009), las tres realizadas en colaboración con François Boucq. Y ésta sólo es una pequeña selección entre un largísimo etcétera de obras entre las que también destacan otras realizadas codo con codo con dibujantes de la categoría de George Bess, Víctor De la Fuente o Milo Manara.
Aunque en su día el proyecto quedó guardado en un cajón por falta de financiación, el sorprendente dibujante francés Olivier G. Boiscommun (Neuilly-sur-Seine, 1971) quiso recuperar el olvidado guión. El resultado ha sido un cómic magnífico, lleno de sentimiento que además de alcanzar ese equilibrio entre entretenimiento y maravilla, se ha convertido en un perfecto homenaje para el famoso mimo galo fallecido hace menos de dos años, en septiembre de 2007.
La historia de Pietrolino, que en España ha visto como sus dos volúmenes se han editado de forma conjunta y autoconclusiva, trata de un mimo saltimbanqui que trabaja en la farándula, en París, en plena Segunda Guerra Mundial. Con su minúsculo espectáculo callejero, acompañado por Simio, su pareja artística y compañero de viaje, y por Colombella, su exuberante novia, Pietrolino lucha contra el régimen de ocupación nazi de la mejor manera que sabe: haciendo soñar a la gente con sus actuaciones, infundiéndoles un poco de esperanza… hasta que un oficial nazi destroza sus manos, su principal instrumento de trabajo, se lleva a su chica y le envía a un campo de concentración. Pero al llegar la paz, conoce a otra chica, recupera las ganas de vivir y monta un circo para grandes y pequeños donde vuelve para seguir repartiendo sonrisas. Aunque no todo es felicidad.
En cuanto a las influencias gráficas de las atractivas viñetas realizadas por Boiscommun, un autor que decidió hacerse dibujante profesional después de conocer la obra de Bilal y Loisel, éstas vienen tanto de la historieta - Claire Wendling, Didier Cromwell, Arthur Qwak, Mike Mignola (Hellboy) – como del mundo de la animación, especialmente de la factoria Walt Disney.

lunes, 1 de junio de 2009

Victor (Planeta DeAgostini, 2009)






Victor
Robin Wood y Juan Rubí
Planeta DeAgostini, 2008
48 páginas / Color
Precio: 9,95 euros
ISBN: 978-84-674-6821-2

El escritor y guionista paraguayo Robin Wood y el dibujante Juan Rubí, uno de los responsables de DKiller Panda, se han unido para pergeñar Victor (Planeta DeAgostini, 2008), fábula truculenta que fusiona terror, humor e ironía. Creado expresamente para Planeta, Víctor es un hombrecillo azulado de aspecto inquietante. Vive en una ciudad sin luz, fría y lluviosa, poblada por seres esperpénticos. Es un mago de medio pelo que actúa en un café siniestro y que como mejor amigo tiene a su galera, un sombrero de copa parlanchín y malhumorado llamado Lucius con quien siempre está discutiendo. Aparte del sello de Wood, considerado por muchos como el mejor guionista latinoamericanos de historietas junto al argentino Héctor Germán Oesterheld, a pesar de ser un gran desconocido en España - en Victor destaca especialmente el interesante trabajo gráfico de Rubí. Su dibujo fino, figuras esquemáticas, colores fríos, caricaturismo naíf cercano al dibujo animado y tono terrorífico de ambiente gótico lleva en línea recta a Tim Burton, concretamente a películas como Pesadilla Antes de Navidad o La Novia Cadáver, o a la magistral Dark City, de Alex Proyas.

sábado, 30 de mayo de 2009

La virgen de plástico (Norma, 2009)






La virgen de plástico
Pascal Rabaté y 
David Prudhomme
Norma editorial, 2009
120 páginas / color.
Precio: 24 euros
ISBN: 978-84984-7570-8

Creado por dos autores consagrados de la historieta francesa como son Pascal Rabaté y David Prudhomme, La virgen de plástico (Norma Editorial, 2009) consiguió, en 2008, el Premio Esencial del festival de cómic de Angoulême, uno de los galardones más importantes que puede recibir un cómic europeo.

Su argumento aborda con humor las dificultades de convivencia entre tres generaciones de una misma familia que comparten techo en un pequeño y tranquilo pueblo del Midi fran
cés. Pero a pesar del interesante elenco de secundarios, todos ellos personajes absolutamente reales, de esos que no dudas que puedas encontrarte a la vuelta de la esquina, el protagonismo absoluto de la historia recae en los abuelos. Él es un jubilado nostálgico de la lucha socialista; ella, una beata devota de la Virgen de Lourdes. Mayores y refunfuñones, llevan toda la vida juntos. Pero, últimamente, sus familiares ya están hartos de las frecuentes discusiones y se plantean ingresarlos en una residencia. La situación estalla cuando la abuela regresa de Lourdes con una virgen de plástico y la coloca encima del televisor… poco antes de que el abuelo reaccione poniendo en la pared una fotografía de Lenin. Con una tensión en el ambiente que haría palidecer la vivida en los días más terribles de la Guerra Fría o de la crisis cubana, en ese momento la pequeña virgen de plástico ¡llorará sangre!

Pascal Rabaté (Francia, 1961) es uno de los autores más reconocidos en su país. En España ha publicado unas pocas obras: Ibicus, sobre la revolución rusa y Río Abajo (Norma Editorial, 2008), que también tiene como personajes centrales de la historia a dos ancianos.
Cargadas de códigos propios del humor francés, las viñetas en tonos pastel de La virgen de plástico creación de David Prudhomme (Tours, 1969) contienen dibujos de gran expresividad que delatan la pertenencia de dibujante, tanto por estética como por concepto, a la denominada nouvelle manga. Este movimiento historietístico combina elementos de la historieta franco-belga y del manga en un afán de fusionar la fuerza expresiva ideal para contar buenas historias del manga japonés con el estilo y diseño de la BD. El resultado sería un tipo de cómic que abarcaría una audiencia más amplia y no solo fanáticos de las historietas.
Algunos artistas asociados al movimiento además de David Prudhomme son Frédéric Boilet, Jiro Taniguchi, François Schuiten, Joann Sfar, Taiyo Matsumoto, Emmanuel Guibert, Kiriko Nananan o David B., entre otros.

lunes, 25 de mayo de 2009

Freddy y yo (La Cúpula, 2009)






Freddy y yo
Mike Dawson
La Cúpula, 2009
308 páginas / blanco y negro
Precio: 20 euros
ISBN: 978-84-7833-859-7

Freddie y yo (La Cúpula, 2009) es la primera novela gráfica del dibujante Mike Dawson. Aunque nacido en Escocia en 1975, su familia emigró en 1986 a los Estados Unidos, país donde sigue residiendo. Ahí también lo hacen las influencias de maestros underground como Peter Bagge, Joe Matt, Chester Brown… que muestra en su estilo y narrativa. Freddie y yo es una típica slice of life o narración autobiográfica con la singularidad de estar estructurada en torno a su casi enfermiza pasión por la música de Queen y, en especial, por la figura de su carismático cantante Freddie Mercury. Página a página, con la música de Queen siempre presente, el autor británico-americano va relatando su infancia en Inglaterra, su adolescencia en Nueva Jersey con el grunge en plena efervescencia, la muerte de Freddie Mercury, la llegada de la madurez…Con humor, sensibilidad y cameos oníricos de Freddie Mercury y Queen, George Michael y Andrew Ridgeley, entre otros, Freddie y yo supone un recordatorio sentimental con un puntito friki de cómo podemos asociar nuestra música favorita a cada momento de la vida.

Buñuel en el laberinto de las tortugas (Astiberri, 2009)





Buñuel en el laberinto de las tortugas
Fermín Solís
Astiberri, 2008
120 páginas / blanco y negro
Precio: 18 euros
ISBN: 978-84-96815-90-2

Fermín Solís inició su prometedora carrera con dos títulos de corte autobiográfico: Los días más largos (Ediciones Balboa, 2003) y El año que vimos nevar (Astiberri, 2005). Posteriormente, en Lunas de papel (Dibbuks, 2007), afrontaría una convincente historia de género negro. El autor extremeño vuelve a sorprender con una novela gráfica que aborda la figura de Luis Buñuel. Un cuidado trabajo de investigación y documentación que se acerca al Buñuel director de cine y a su mito, mezcla de la intuición e imaginario colectivo. Tomando como tema central el rodaje de Las Hurdes, tierra sin pan (1933), uno de los primeros documentales hechos en España, Buñuel en el laberinto de las tortugas refleja la visión cruel y pesimista de la vida del universal cineasta maño manifestada en sus películas, textos biográficos y autobiográficos.
También destacan las localizaciones excelentemente resueltas, las conversaciones metafísicas y seudo filosóficas entre artistas surrealistas, los trazos que, duros y oscuros, le alejan de Dupuy y Berberian para acercarle a otros autores de la nouvelle BD como Joann Sfar o Christophe Blain.

Prototipo (La Cúpula, 2009)







Prototipo
Ralf König
Ediciones La Cúpula, 2009
116 páginas / color
precio: 18 euros
ISBN: 978-84-7833-857-3

Humor inteligente lleno de dobles sentidos y reflexiones creacionistas con mucha guasa. Esta es la oferta, en cantidades exportables, propuesta en Prototipo (La Cúpula, 2009) por Ralf König. En esta ocasión, el genial autor alemán creador de El condón asesino, El hombre deseado o Huevos de Toro dirige su humor afilado a lo primero de todo, al Principio de los Tiempos, a la línea de flotación: a la Creación. Allí, en el Jardín del Edén, paraíso del aburrimiento de seres supuestamente felices, donde la pura existencia es la única actividad posible, los personajes principales - un Adán, en principio sumiso y alienado que después de un mordisquillo a la manzana del conocimiento se vuelve crítico y rebelde; un Dios muy humano, en lo bueno y en lo malo, que habla en letras góticas; y una Serpiente del árbol de la Ciencia, cínica y pragmática - se enfrascan en disquisiciones filosóficas a tres bandas sin desperdicio. Por supuesto que al final también aparece Eva «pá que no falte de ná». Así, a lo largo de 110 páginas, König desmitifica y desmonta algunos de los pilares religiosos básicos como el pecado, el deseo, el conocimiento, el libre albedrío, la sumisión a Dios, el papel del Hombre en el mundo... a través de las conversaciones de los mencionados personajes. Y lo hace siempre desde una perspectiva sencilla y honesta, sin caer en la crítica burda o el proselitismo descarado. Este es, sin duda, uno de los grandes méritos de Prototipo. Sobre todo a sabiendas de que el alemán, homosexual declarado y militante, pertenece a un colectivo denostado a menudo por la mayoría de las religiones - que lo consideran compuesto por «enfermos descarriados a los que hay que tratar, curar y recuperar» - y le sería muy fácil ponerse a saldar cuentas. Ralf König (Soest, Westfalia, 1960) publicó su primeros cómics a principios de los ochenta. Ya entonces afirmó un estilo reconocible y personal, cercano al trazo minimalista de Claire Bretéche, donde fundía lo naturalista, lo fantástico y lo underground en el trato de su tema predilecto, es decir, la narración en historias breves, con humor y una buena dosis de autoparodia, la vida cotidiana de los homosexuales. Es a partir de 1987, cuando después de ver publicados El condón asesino, una parodia de novela negra, y El hombre deseado, König se convierte en un referente del cómic para todos los públicos y todos los sexos. Hasta hoy, sus libros han sido traducidos a 13 lenguas y vendido cerca de siete millones de ejemplares lo que hace de él el autor de cómic gay más famoso del mundo. Además, cuatro de sus libros han sido adaptados al cine, otros al teatro y al teatro de marionetas. En 1994, la adaptación cinematográfica de El hombre deseado alcanzó 6,5 millones de espectadores, uno de los más grandes taquillazos de la historia del cine alemán.

domingo, 17 de mayo de 2009

Calle de la estación, 120 (Norma, 2009)











Calle de la estación, 120
Jacques Tardi, Léo Malet
Norma, 2009
192 páginas, blanco y negro
22 euros
ISBN: 978-84-9847-872-3

En 1980, cuando Jacques Tardi visitó al escritor Léo Malet (Montpellier, 1909-1996) para proponerle adaptar una de las novelas del detective Nestor Burma al lenguaje del cómic, se encontró con un viejo escritor cascarrabias que rechazaba la historieta como expresión artística. Malet, uno de los grandes de la Polar, término con el que se conoce en el país vecino país a la novela policíaca, era un personaje singular quien, antes de convertirse en autor de éxito gracias a obras como Johnny Metal (1941) o Los nuevos misterios de Paris - serie de 15 libros protagonizada por el fundador de la agencia de detectives Fiat Lux -, había sido repartidor de periódicos, chanssonier de cabaret y artista surrealista amigo de André Breton.
A pesar de sus reticencias respecto al Noveno Arte, Malet dio carta blanca a Tardi para adaptar Niebla sobre el puente de Tolbiac. El resultado final sedujo de tal forma al escritor que, desde aquel momento, encargó las portadas de las posteriores reediciones de sus novelas al dibujante.
Aunque Jacques Tardi (Valence, Francia, 1946), figura emblemática del cómic francés, ha pergeñado como autor completo obras de gran mérito - Adiós, Brindavoine, la serie de Adèle Blanc-Sec o La Guerra de Trincheras, trabajo dedicado a la I Guerra Mundial, una de las grandes obsesiones personales de este antimilitarista furibundo -, el historietista es un consumado especialista en ilustrar historias ajenas. Entre la extensa lista de autores con los que ha colaborado destacan Manchette (Griffu), Daeninckx (La última guerra, El soldado Varlot); Vautrin (El grito del Pueblo) o Forest (Ici Même), entre otros. Pero pocas colaboraciones han sido tan interesantes como las ofrecidas por el tándem Malet – Tardi: Niebla sobre el puente de Tolbiac (1982); Calle de la estación, 120 (1988); Una resaca de cuidado (1990); Reyerta en la feria (1996) y ¿Huele a muerto o qué? (2000).
En Calle de la estación, 120, álbum recientemente reeditado en lujoso formato por Norma Editorial, el agudo detective se encuentra prisionero en un Stalag, campo de refugiados, durante la II Guerra Mundial. Allí, un misterioso hombre amnésico le gritará en su lecho de muerte una dirección, la misma que su colaborador le repetirá justo antes de morir acribillado, meses después, en la estación de Lyon. Así se inicia un sólido argumento que atrapa al lector desde la primera página.
Gracias al peculiar trazo de los dibujos en blanco y negro y a la perfecta documentación sobre el momento histórico y sus escenarios, algo característico de la escuela franco-belga, los paisajes urbanos se convierten en los verdaderos protagonistas. Porque al Tardi ilustrador lo que le priva es mostrar, sin perder vigor narrativo, a Néstor Burma, su secretaria Hélene, al periodista Covet y al comisario Farroux como simples figurantes en esa ambientación magistral rebosante de una melancólica vuelta de todo, en una ficción donde parece que siempre está lloviendo.

domingo, 3 de mayo de 2009

El juego de las golondrinas (Sins Entido, 2008)















El juego de las golondrinas
Zeina Abirached
Sins entido, 2008
192 páginas, Blanco y negro
Precio: 17 euros
ISBN: 978-84-96722-43-9
www.sinsentido.es

La Guerra Civil que tuvo lugar en el Líbano, entre 1975 y 1990, enfrentando entre sí a facciones cristianas y musulmanas del país, y en la que también tomaron parte países vecinos como Siria e Israel, es el escenario histórico de El juego de las golondrinas (Sins Entido, 2008).
Esta novela gráfica, la primera que la joven historietista libanesa Zeina Abirached (Beirut, 1981) ve publicada en nuestro país, describe la vida cotidiana, los pensamientos y esperanzas de la población beirutí durante dicho conflicto. Lo busca y lo consigue a través de las conversaciones, reflexiones e historias de unos vecinos que, reagrupados en una habitación de la casa en la que la autora pasó su infancia, esperan el final de una «rutinaria» noche de bombardeos. Personajes secundarios sólo en apariencia, pues ellos son los verdaderos protagonistas, junto a la propia Beirut, de esta slice of life que combina tensión, tragedia y dulce comicidad con singular destreza. Una ternura trágica, con adultos afanados en entretener con historias y actividades a dos niños que esperan la llegada de sus padres, que recuerda La vida es bella de Roberto Benigni. Sus progenitores están a tan sólo unas manzanas, pero no pueden volver al hogar por miedo a las explosiones y a los francotiradores de la Línea Verde. Precisamente ahí, en la capacidad de bifurcar el eje argumental sin perder tensión y manteniendo al lector enganchado hasta el final, reside uno de los puntos fuertes de la narración de Zeina Abirached.
Con la guerra civil libanesa también como tema central de sus dos primeros trabajos, Catharsis: Beyrouth (2002) y 38, rue Youssef Semaani (2006), aún no editados en España, Abirached tomó prestado el título de su última obra - originalmente Mourir partir revenir c'est le jeu des hirondelles (Morir, partir, volver es el juego de las golondrinas) - de una pintada que leyó en las calles de Beirut. La frase le pareció una manera muy gráfica de definir el sentimiento predominante en los libaneses: un ir y venir sin cesar bajo la amenaza que supone convivir día a día con la muerte.
A pesar de ser comparada constantemente con la dibujante iraní Marjane Satrapi, autora de Persépolis, entre ambas, aparte de la inocencia de la narración y el trazo suave en blanco y negro, existen más diferencias que afinidades, tanto en lo gráfico, como en la composición y en el ritmo narrativo.
La libanesa es una experta del arte medieval musulmán y un reflejo de ello son las volutas y arabescos que impregnan unas páginas «blanco sobre negro» que parecen negativos fotográficos. También destaca la gran creatividad compositiva y de paginación, que delata su formación como dibujante de animación, así como la influencia de autores de la talla de David B. (La lectura de las ruinas… ) o Jacques Tardi (El grito del pueblo, la serie del detective Néstor Burma…).
Por todo lo descrito, El juego de las golondrinas es una lectura excepcional y un placer para los sentidos más que recomendable.

lunes, 27 de abril de 2009

1602 (Marvel / Panini, 2009)













1602
Neil Gaiman, Kubert e Isanove
Panini Cómics, 2009
21,95 euros
240 páginas
ISBN: 978-84-9885-171-7
www.paninicomics.es


La nueva y lujosa edición – ya es la tercera - de 1602 (Panini Cómics, 2009), acaba de llegar a los estantes de las librerías especializadas en forma de tomo único recopilatorio. Toda una alegría para los fans de la mítica miniserie de Marvel Comics. Y también para todos aquellos que aún no habían podido leer, por encontrarse descatalogada, una de las diez mejores series publicadas por La Casa de las Ideas, nombre con el que se conoce a la influyente editorial americana por su facilidad para la creación de personajes emblemáticos del género de superhéroes.
Publicada originalmente en ocho números, entre agosto de 2003 y abril de 2004, la obra nos presenta un argumento tremendamente original basado en una pregunta jamás antes planteada: ¿cómo serían y a qué se dedicarían los principales personajes de Marvel si en vez de haber aparecido en el siglo XX lo hubieran hecho 400 años antes?
El autor de tal trama fue el inglés Neil Gaiman, uno de los guionistas más aclamados del Noveno Arte. El genial creador de The Sandman, quien creciera artísticamente de la mano de su compatriota Alan Moore (Watchmen, V de Vendetta…), contó en el apartado gráfico con las ilustraciones de Andy Kubert (X-Men, Lobezno: Origen, Batman, Los Vengadores, Capitán América…); el coloreado directo de Richard Isanove y las portadas de Scott Mckowen. Un equipo de auténtico lujo que pergeñó ese Universo Marvel surgido en la época isabelina y que muestra, caracterizados con vestiduras de la época y roles definidos en aquella sociedad, con una brillantez y ambientación excelentes, sobre todo en cuanto a dibujos y colores, a los principales personajes franquicia de la editorial estadounidense: la Patrulla X, el Doctor Extraño, los 4 Fantásticos, Spiderman, Hulk, Magneto, Nick Furia… Resulta divertido ir descubriendo, entre personajes respetuosos con el decoro poético del siglo XVII como Sir Nicholas Furia, Stephen Extraño, Matthew Murdoch, Peter Parquagh, Carlos Javier, El Gran Inquisidor, Los nacidosbrujos, Los Cuatro del Fantastick , El conde Otto Von Muerte, Natasha, David Banner o El Anciano, a famosos superhéroes y supervillanos. Porque no todos se prestan tan rápido a ser reconocidos, como ocurre con Cíclope o Ángel. Por ejemplo es todo un reto encontrar al Capitán América, Thor o Magneto.
Gaiman había recibido absoluta libertad del todopoderoso editor jefe de Marvel, Joe Quesada, para la recreación y usó tal autonomía creativa sin tabúes pero también sin grandes pretensiones. Crecido artísticamente de la mano de su compatriota Alan Moore, Gaiman no se planteó 1602 como una obra en la que desarrollar un análisis emocional a la altura de su laureado The Sandman sino más como un divertimento puro y duro destinado a arrasar en las listas de ventas gracias al renombre de sus autores y al original escenario en el que se contextualizan los superhéroes de Marvel. Sea como sea, el resultado es una entretenida genialidad.

miércoles, 22 de abril de 2009

Cuadernos de Tormentas (Planeta DeAgostini, 2008)









Cuaderno de Tormentas
Crónica de los deambulares por Ciudad Espanto
David Rubín
Planeta DeAgostini, 2008
112 páginas / color
Precio: 12,95 euros
ISBN: 978-84-674-6940-0

¿Por qué estaríamos dispuestos a vender nuestra alma? ¿Por belleza, inmortalidad, dinero, amor, un descenso continuado del Euribor…? El artista no se hace tantas preguntas. Lo tiene claro: la vendería por la creatividad infinita.
Con un formato que combina el cómic y el cuento ilustrado, el autor David Rubín (Orense, 1977) nos seduce con el viaje a los infiernos de un multipremiado dibujante de comics en pos de la inspiración. Éste se dejará guiar por una sombra demoníaca que promete llevarle a Ciudad Espanto, un mundo onírico donde inspiración y creatividad estarán a su alcance. El imprudente dibujante iniciará un tortuoso y extraño camino con su Cuaderno de Tormentas bajo el brazo. Después de cruzar «Los pilares del dolor», puente entre la realidad conocida y Ciudad Espanto, entrará en la urbe infernal. En ella paseará sin rumbo fijo por su calles y plazas, anotando en el Cuaderno las historias de sus desdichados habitantes. También consultará las novelas jamás publicadas en La Biblioteca de lo Nunca Escrito. Todas anegarán su mente hasta convertirlo en un habitante más de un mundo donde la realidad ha dejado de ser y sólo existe el lugar imaginado.
Rubín, fundador del colectivo Polaqia además de colaborador de revistas y fanzines del prestigio de TOS, BD Banda, Barsowia, Humo, Enfermo… es autor de meritorios trabajos como La tetería del Oso Malayo o El Circo del Desaliento. Pero con Cuaderno de tormentas: crónica de los deambulares por Ciudad Espanto se ha superado espectacularmente.
Durante la lectura de su nueva entrega editorial resulta evidente la influencia que sobre ésta ejercen obras universales como La Divina comedia de Dante o Fausto de Goethe, al igual que artistas como Max - quien, por cierto, es el autor de la brillante introducción -, Edward Gorey, H. P. Lovecraft, Tim Burton, Paul Pope, Jack Kirby, Neil Gaiman, Joann Sfar… Estas influencias son especialmente patentes en la atractiva estética del conjunto de la obra, bella poesía visual de poso terrorífico.
El esfuerzo realizado por Rubín a la hora de pergeñar esta historia sobresale cuando se admira la vistosa composición de unas páginas con grandes e imborrables viñetas puestas al servicio de la fluidez narrativa.
Cuaderno de tormentas gana con cada lectura. Siempre aparecen nuevos detalles e interpretaciones como si de una rayuela mágica se tratara. Quizá lo que menos importe de esta historia sea el final anunciado desde las primeras páginas. La descripción del trayecto, la frescura y la brillantez del dibujo, los coloridos personajes que va encontrando y sus historias, la ambientación y el adecuado uso del color son los verdaderos protagonistas. Por todo merece la pena obviar la advertencia de su prólogo: «Guarde tus espaldas, viajero, si con este cuaderno topas. Huye de las palabras y dibujos que contiene, pues son tan solo lastre y maldición para quien quiera atenderlas. ¡Huye si es que aún puedes!».

sábado, 18 de abril de 2009

Nijigahara Holograph (Ponent Mon, 2009)









Nijigahara Holograph
Inio Asano
Ponent Mon, 2009
296 páginas / blanco y negro
Precio: 15 euros
ISBN: 978-84-92444-35-9
www.ponentmon.com

Inquietud y desasosiego son los primeros sentimientos que provoca Nijigahara Holograph, manga perturbador y genial del dibujante japonés Inio Asano (Ibaraki, 1980), antes de hacernos caer en el asombro y la admiración. Sobre todo si uno tiene el corazón fuerte y le gusta rebozarse con gozo en el psico-thriller más terrorífico, perverso y enigmático, ese que exige un especial esfuerzo intelectual por parte del lector / espectador.
Y es que la atmósfera creada por Asano comulga, por ejemplo, con las películas de David Lynch o El silencio de los corderos (1991), de Jonathan Demme; con novelas como El señor de las moscas (1954), de William Golding, o con comics como Monster, de Naoki UrasawaNijigahara Holograph apresa y confunde en una lectura laberíntica repleta de incógnitas. La narración culebrea entre constantes flashbacks espacio temporales confundiendo realidad y sueños de unos oscuros protagonistas infantiles / adolescentes atrapados en la opresiva tela de araña de sus propias almas atormentadas. Entre estos personajes angustiados por secretos aterradores destacan Amahiko Suzuki, la profesora Sakaki, Komatsuzaki, Arakama, Takahama, Kimura.
Asano remata la historia con un escenario deprimente que recuerda al de El Astillero, la novela de Juan Carlos Onetti. Edificios tristes y fríos propios de una ciudad fantasmagórica que, como en la obra del uruguayo, buscan transmitir la depresión de una sociedad, la nipona, que ha visto el fin de su modelo económico y social, del ocaso de la prosperidad que garantizaba la estabilidad laboral y vital del país en la década de los ochenta y que tuvo un abrupto final con la quiebra comercial de la Bolsa de Tokio de 1990.
Pero en medio de este paisaje angustioso, rebosante de malestar y desazón, aparecen unas misteriosas mariposas, brillante contrapunto metafórico de hermosura y luz, que rinden un homenaje casual al realismo mágico latinoamericano. La aparición de estos insectos parece estar conectada a una conocida leyenda tradicional japonesa que cuenta la historia de un joven, quien tras la muerte de sus padres, observa la repentina llegada de unas mariposas a su jardín. Al joven se le revela en un sueño que en el interior de los insectos habitan las almas de sus progenitores.
Pero estamos hablando de un manga, de una obra donde lo visual es tremendamente importante. Y en este aspecto brilla aún más el enorme talento de Inio AsanoMangaka desconocido por el gran público, este joven dibujante ha publicado hasta la fecha otras obras reseñables como Subarashii Sekai y Solanin. Concibió Nijigahara Holograph cuando apenas contaba con 23 años y en ella nos muestra ese estilo gráfico atractivo, elegante y detallista, muy ligado al lenguaje cinematográfico y al puramente fotográfico - como la profundidad de campo definida por la óptica y el diafragma, con encuadres que nos sitúan en la piel de un voyeur –, que hoy son seña de identidad de un interesantísimo artista.

martes, 7 de abril de 2009

Bukowski (La Cúpula, 2008)










Bukowski (2ª edición Ampliada)
Schultheiss
Ediciones La Cúpula, 2008
116 páginas / blanco y negro
Precio: 12 euros
ISBN: 978-84-7833-813-9

A veces es imposible no ser un friki y resultar tan denso en las explicaciones como ese puré de patatas que no parece haber respetado el efecto lógico a las medidas de agua y leche recomendadas por el fabricante. Pues, como diría Bukowski: ¡hay que joderse!
La pareja perfecta existe. No es una leyenda. Se puede comprobar en cualquier momento. Basta con ir a una tienda de comics y agenciarse la recopilación de narraciones breves de Charles Bukowski que Ediciones La Cúpula ha publicado, con el simple título de Bukowski, en una segunda edición ampliada. Adaptadas al lenguaje del cómic por el dibujante Matthias Schultheiss (Nuremberg, 1946), uno de los narradores gráficos más interesantes a nivel europeo, incluye ocho relatos: Los asesinos, Un trabajo en Nueva Orleans, Una puta de 120 kilos, Nueva York por 95 centavos, Dos borrachines, Henry Beckett, Kid Stardust y Mi madre culona. Todos ellos son un reflejo fiel tanto de la obra del maestro del realismo sucio, como de las excelencias gráficas del multipremiado dibujante germano, claramente inspirado por las técnicas de ilustración americanas. Ambos forman un binomio artístico perfecto, atornillado por coincidencias vitales y temáticas como la decepción con el sistema educativo y la industria editorial o la ácida crítica social.
Charles Bukowski nació en Andernach, Alemania, en 1920. Cuando tenía tres años su familia emigró a EE.UU., donde vivió hasta su muerte, en Los Angeles, en 1994. El ambiente de la ciudad californiana, donde residió gran parte de su vida, tendrá una gran influencia en la temática de sus novelas, la mayoría de ellas de carácter autobiográfico.
Después de cursar estudios de arte, periodismo y literatura, durante dos años, en la Universidad de Los Ángeles, Bukowski se lanzó a la carretera para viajar durante años de forma errática y realizar todo tipo de trabajos a lo largo y ancho del país. Una razón más, junto a similitudes de estilo y actitud, para asociarlo erróneamente con Kerouac y el resto de la Generación Beat. Bukowski publicó Cartero, su primera novela, a los 46 años. A partir de entonces, el creador de la ficción transgresiva se dedicó profesionalmente a la literatura. La senda del perdedor, Factotum, Mujeres y Hollywood, son algunos de los más de cincuenta títulos, incontables relatos cortos y multitud de poemas que nos legó el prolífico autor.
En cuanto a la trayectoria de Schultheiss, quien abandonaría sus estudios a pesar de sus excelentes calificaciones decepcionado por el sistema educativo, su primer cómic fue Trucker (1981), una balada épica sobre camioneros. A Trucker le seguirían obras como La guerra fría, La verdad sobre Shelby, Los tiburones de Lagos, Night Taxi y las comentadas adaptaciones de los relatos del influyente escritor y poeta estadounidense. Autor consagrado internacionalmente, la obra de Schultheiss ha aparecido publicada en Alemania, Francia, Dinamarca, Italia, Holanda, Estados Unidos, Japón y España.