lunes, 25 de mayo de 2009

Prototipo (La Cúpula, 2009)







Prototipo
Ralf König
Ediciones La Cúpula, 2009
116 páginas / color
precio: 18 euros
ISBN: 978-84-7833-857-3

Humor inteligente lleno de dobles sentidos y reflexiones creacionistas con mucha guasa. Esta es la oferta, en cantidades exportables, propuesta en Prototipo (La Cúpula, 2009) por Ralf König. En esta ocasión, el genial autor alemán creador de El condón asesino, El hombre deseado o Huevos de Toro dirige su humor afilado a lo primero de todo, al Principio de los Tiempos, a la línea de flotación: a la Creación. Allí, en el Jardín del Edén, paraíso del aburrimiento de seres supuestamente felices, donde la pura existencia es la única actividad posible, los personajes principales - un Adán, en principio sumiso y alienado que después de un mordisquillo a la manzana del conocimiento se vuelve crítico y rebelde; un Dios muy humano, en lo bueno y en lo malo, que habla en letras góticas; y una Serpiente del árbol de la Ciencia, cínica y pragmática - se enfrascan en disquisiciones filosóficas a tres bandas sin desperdicio. Por supuesto que al final también aparece Eva «pá que no falte de ná». Así, a lo largo de 110 páginas, König desmitifica y desmonta algunos de los pilares religiosos básicos como el pecado, el deseo, el conocimiento, el libre albedrío, la sumisión a Dios, el papel del Hombre en el mundo... a través de las conversaciones de los mencionados personajes. Y lo hace siempre desde una perspectiva sencilla y honesta, sin caer en la crítica burda o el proselitismo descarado. Este es, sin duda, uno de los grandes méritos de Prototipo. Sobre todo a sabiendas de que el alemán, homosexual declarado y militante, pertenece a un colectivo denostado a menudo por la mayoría de las religiones - que lo consideran compuesto por «enfermos descarriados a los que hay que tratar, curar y recuperar» - y le sería muy fácil ponerse a saldar cuentas. Ralf König (Soest, Westfalia, 1960) publicó su primeros cómics a principios de los ochenta. Ya entonces afirmó un estilo reconocible y personal, cercano al trazo minimalista de Claire Bretéche, donde fundía lo naturalista, lo fantástico y lo underground en el trato de su tema predilecto, es decir, la narración en historias breves, con humor y una buena dosis de autoparodia, la vida cotidiana de los homosexuales. Es a partir de 1987, cuando después de ver publicados El condón asesino, una parodia de novela negra, y El hombre deseado, König se convierte en un referente del cómic para todos los públicos y todos los sexos. Hasta hoy, sus libros han sido traducidos a 13 lenguas y vendido cerca de siete millones de ejemplares lo que hace de él el autor de cómic gay más famoso del mundo. Además, cuatro de sus libros han sido adaptados al cine, otros al teatro y al teatro de marionetas. En 1994, la adaptación cinematográfica de El hombre deseado alcanzó 6,5 millones de espectadores, uno de los más grandes taquillazos de la historia del cine alemán.

domingo, 17 de mayo de 2009

Calle de la estación, 120 (Norma, 2009)











Calle de la estación, 120
Jacques Tardi, Léo Malet
Norma, 2009
192 páginas, blanco y negro
22 euros
ISBN: 978-84-9847-872-3

En 1980, cuando Jacques Tardi visitó al escritor Léo Malet (Montpellier, 1909-1996) para proponerle adaptar una de las novelas del detective Nestor Burma al lenguaje del cómic, se encontró con un viejo escritor cascarrabias que rechazaba la historieta como expresión artística. Malet, uno de los grandes de la Polar, término con el que se conoce en el país vecino país a la novela policíaca, era un personaje singular quien, antes de convertirse en autor de éxito gracias a obras como Johnny Metal (1941) o Los nuevos misterios de Paris - serie de 15 libros protagonizada por el fundador de la agencia de detectives Fiat Lux -, había sido repartidor de periódicos, chanssonier de cabaret y artista surrealista amigo de André Breton.
A pesar de sus reticencias respecto al Noveno Arte, Malet dio carta blanca a Tardi para adaptar Niebla sobre el puente de Tolbiac. El resultado final sedujo de tal forma al escritor que, desde aquel momento, encargó las portadas de las posteriores reediciones de sus novelas al dibujante.
Aunque Jacques Tardi (Valence, Francia, 1946), figura emblemática del cómic francés, ha pergeñado como autor completo obras de gran mérito - Adiós, Brindavoine, la serie de Adèle Blanc-Sec o La Guerra de Trincheras, trabajo dedicado a la I Guerra Mundial, una de las grandes obsesiones personales de este antimilitarista furibundo -, el historietista es un consumado especialista en ilustrar historias ajenas. Entre la extensa lista de autores con los que ha colaborado destacan Manchette (Griffu), Daeninckx (La última guerra, El soldado Varlot); Vautrin (El grito del Pueblo) o Forest (Ici Même), entre otros. Pero pocas colaboraciones han sido tan interesantes como las ofrecidas por el tándem Malet – Tardi: Niebla sobre el puente de Tolbiac (1982); Calle de la estación, 120 (1988); Una resaca de cuidado (1990); Reyerta en la feria (1996) y ¿Huele a muerto o qué? (2000).
En Calle de la estación, 120, álbum recientemente reeditado en lujoso formato por Norma Editorial, el agudo detective se encuentra prisionero en un Stalag, campo de refugiados, durante la II Guerra Mundial. Allí, un misterioso hombre amnésico le gritará en su lecho de muerte una dirección, la misma que su colaborador le repetirá justo antes de morir acribillado, meses después, en la estación de Lyon. Así se inicia un sólido argumento que atrapa al lector desde la primera página.
Gracias al peculiar trazo de los dibujos en blanco y negro y a la perfecta documentación sobre el momento histórico y sus escenarios, algo característico de la escuela franco-belga, los paisajes urbanos se convierten en los verdaderos protagonistas. Porque al Tardi ilustrador lo que le priva es mostrar, sin perder vigor narrativo, a Néstor Burma, su secretaria Hélene, al periodista Covet y al comisario Farroux como simples figurantes en esa ambientación magistral rebosante de una melancólica vuelta de todo, en una ficción donde parece que siempre está lloviendo.

domingo, 3 de mayo de 2009

El juego de las golondrinas (Sins Entido, 2008)















El juego de las golondrinas
Zeina Abirached
Sins entido, 2008
192 páginas, Blanco y negro
Precio: 17 euros
ISBN: 978-84-96722-43-9
www.sinsentido.es

La Guerra Civil que tuvo lugar en el Líbano, entre 1975 y 1990, enfrentando entre sí a facciones cristianas y musulmanas del país, y en la que también tomaron parte países vecinos como Siria e Israel, es el escenario histórico de El juego de las golondrinas (Sins Entido, 2008).
Esta novela gráfica, la primera que la joven historietista libanesa Zeina Abirached (Beirut, 1981) ve publicada en nuestro país, describe la vida cotidiana, los pensamientos y esperanzas de la población beirutí durante dicho conflicto. Lo busca y lo consigue a través de las conversaciones, reflexiones e historias de unos vecinos que, reagrupados en una habitación de la casa en la que la autora pasó su infancia, esperan el final de una «rutinaria» noche de bombardeos. Personajes secundarios sólo en apariencia, pues ellos son los verdaderos protagonistas, junto a la propia Beirut, de esta slice of life que combina tensión, tragedia y dulce comicidad con singular destreza. Una ternura trágica, con adultos afanados en entretener con historias y actividades a dos niños que esperan la llegada de sus padres, que recuerda La vida es bella de Roberto Benigni. Sus progenitores están a tan sólo unas manzanas, pero no pueden volver al hogar por miedo a las explosiones y a los francotiradores de la Línea Verde. Precisamente ahí, en la capacidad de bifurcar el eje argumental sin perder tensión y manteniendo al lector enganchado hasta el final, reside uno de los puntos fuertes de la narración de Zeina Abirached.
Con la guerra civil libanesa también como tema central de sus dos primeros trabajos, Catharsis: Beyrouth (2002) y 38, rue Youssef Semaani (2006), aún no editados en España, Abirached tomó prestado el título de su última obra - originalmente Mourir partir revenir c'est le jeu des hirondelles (Morir, partir, volver es el juego de las golondrinas) - de una pintada que leyó en las calles de Beirut. La frase le pareció una manera muy gráfica de definir el sentimiento predominante en los libaneses: un ir y venir sin cesar bajo la amenaza que supone convivir día a día con la muerte.
A pesar de ser comparada constantemente con la dibujante iraní Marjane Satrapi, autora de Persépolis, entre ambas, aparte de la inocencia de la narración y el trazo suave en blanco y negro, existen más diferencias que afinidades, tanto en lo gráfico, como en la composición y en el ritmo narrativo.
La libanesa es una experta del arte medieval musulmán y un reflejo de ello son las volutas y arabescos que impregnan unas páginas «blanco sobre negro» que parecen negativos fotográficos. También destaca la gran creatividad compositiva y de paginación, que delata su formación como dibujante de animación, así como la influencia de autores de la talla de David B. (La lectura de las ruinas… ) o Jacques Tardi (El grito del pueblo, la serie del detective Néstor Burma…).
Por todo lo descrito, El juego de las golondrinas es una lectura excepcional y un placer para los sentidos más que recomendable.

lunes, 27 de abril de 2009

1602 (Marvel / Panini, 2009)













1602
Neil Gaiman, Kubert e Isanove
Panini Cómics, 2009
21,95 euros
240 páginas
ISBN: 978-84-9885-171-7
www.paninicomics.es


La nueva y lujosa edición – ya es la tercera - de 1602 (Panini Cómics, 2009), acaba de llegar a los estantes de las librerías especializadas en forma de tomo único recopilatorio. Toda una alegría para los fans de la mítica miniserie de Marvel Comics. Y también para todos aquellos que aún no habían podido leer, por encontrarse descatalogada, una de las diez mejores series publicadas por La Casa de las Ideas, nombre con el que se conoce a la influyente editorial americana por su facilidad para la creación de personajes emblemáticos del género de superhéroes.
Publicada originalmente en ocho números, entre agosto de 2003 y abril de 2004, la obra nos presenta un argumento tremendamente original basado en una pregunta jamás antes planteada: ¿cómo serían y a qué se dedicarían los principales personajes de Marvel si en vez de haber aparecido en el siglo XX lo hubieran hecho 400 años antes?
El autor de tal trama fue el inglés Neil Gaiman, uno de los guionistas más aclamados del Noveno Arte. El genial creador de The Sandman, quien creciera artísticamente de la mano de su compatriota Alan Moore (Watchmen, V de Vendetta…), contó en el apartado gráfico con las ilustraciones de Andy Kubert (X-Men, Lobezno: Origen, Batman, Los Vengadores, Capitán América…); el coloreado directo de Richard Isanove y las portadas de Scott Mckowen. Un equipo de auténtico lujo que pergeñó ese Universo Marvel surgido en la época isabelina y que muestra, caracterizados con vestiduras de la época y roles definidos en aquella sociedad, con una brillantez y ambientación excelentes, sobre todo en cuanto a dibujos y colores, a los principales personajes franquicia de la editorial estadounidense: la Patrulla X, el Doctor Extraño, los 4 Fantásticos, Spiderman, Hulk, Magneto, Nick Furia… Resulta divertido ir descubriendo, entre personajes respetuosos con el decoro poético del siglo XVII como Sir Nicholas Furia, Stephen Extraño, Matthew Murdoch, Peter Parquagh, Carlos Javier, El Gran Inquisidor, Los nacidosbrujos, Los Cuatro del Fantastick , El conde Otto Von Muerte, Natasha, David Banner o El Anciano, a famosos superhéroes y supervillanos. Porque no todos se prestan tan rápido a ser reconocidos, como ocurre con Cíclope o Ángel. Por ejemplo es todo un reto encontrar al Capitán América, Thor o Magneto.
Gaiman había recibido absoluta libertad del todopoderoso editor jefe de Marvel, Joe Quesada, para la recreación y usó tal autonomía creativa sin tabúes pero también sin grandes pretensiones. Crecido artísticamente de la mano de su compatriota Alan Moore, Gaiman no se planteó 1602 como una obra en la que desarrollar un análisis emocional a la altura de su laureado The Sandman sino más como un divertimento puro y duro destinado a arrasar en las listas de ventas gracias al renombre de sus autores y al original escenario en el que se contextualizan los superhéroes de Marvel. Sea como sea, el resultado es una entretenida genialidad.

miércoles, 22 de abril de 2009

Cuadernos de Tormentas (Planeta DeAgostini, 2008)









Cuaderno de Tormentas
Crónica de los deambulares por Ciudad Espanto
David Rubín
Planeta DeAgostini, 2008
112 páginas / color
Precio: 12,95 euros
ISBN: 978-84-674-6940-0

¿Por qué estaríamos dispuestos a vender nuestra alma? ¿Por belleza, inmortalidad, dinero, amor, un descenso continuado del Euribor…? El artista no se hace tantas preguntas. Lo tiene claro: la vendería por la creatividad infinita.
Con un formato que combina el cómic y el cuento ilustrado, el autor David Rubín (Orense, 1977) nos seduce con el viaje a los infiernos de un multipremiado dibujante de comics en pos de la inspiración. Éste se dejará guiar por una sombra demoníaca que promete llevarle a Ciudad Espanto, un mundo onírico donde inspiración y creatividad estarán a su alcance. El imprudente dibujante iniciará un tortuoso y extraño camino con su Cuaderno de Tormentas bajo el brazo. Después de cruzar «Los pilares del dolor», puente entre la realidad conocida y Ciudad Espanto, entrará en la urbe infernal. En ella paseará sin rumbo fijo por su calles y plazas, anotando en el Cuaderno las historias de sus desdichados habitantes. También consultará las novelas jamás publicadas en La Biblioteca de lo Nunca Escrito. Todas anegarán su mente hasta convertirlo en un habitante más de un mundo donde la realidad ha dejado de ser y sólo existe el lugar imaginado.
Rubín, fundador del colectivo Polaqia además de colaborador de revistas y fanzines del prestigio de TOS, BD Banda, Barsowia, Humo, Enfermo… es autor de meritorios trabajos como La tetería del Oso Malayo o El Circo del Desaliento. Pero con Cuaderno de tormentas: crónica de los deambulares por Ciudad Espanto se ha superado espectacularmente.
Durante la lectura de su nueva entrega editorial resulta evidente la influencia que sobre ésta ejercen obras universales como La Divina comedia de Dante o Fausto de Goethe, al igual que artistas como Max - quien, por cierto, es el autor de la brillante introducción -, Edward Gorey, H. P. Lovecraft, Tim Burton, Paul Pope, Jack Kirby, Neil Gaiman, Joann Sfar… Estas influencias son especialmente patentes en la atractiva estética del conjunto de la obra, bella poesía visual de poso terrorífico.
El esfuerzo realizado por Rubín a la hora de pergeñar esta historia sobresale cuando se admira la vistosa composición de unas páginas con grandes e imborrables viñetas puestas al servicio de la fluidez narrativa.
Cuaderno de tormentas gana con cada lectura. Siempre aparecen nuevos detalles e interpretaciones como si de una rayuela mágica se tratara. Quizá lo que menos importe de esta historia sea el final anunciado desde las primeras páginas. La descripción del trayecto, la frescura y la brillantez del dibujo, los coloridos personajes que va encontrando y sus historias, la ambientación y el adecuado uso del color son los verdaderos protagonistas. Por todo merece la pena obviar la advertencia de su prólogo: «Guarde tus espaldas, viajero, si con este cuaderno topas. Huye de las palabras y dibujos que contiene, pues son tan solo lastre y maldición para quien quiera atenderlas. ¡Huye si es que aún puedes!».

sábado, 18 de abril de 2009

Nijigahara Holograph (Ponent Mon, 2009)









Nijigahara Holograph
Inio Asano
Ponent Mon, 2009
296 páginas / blanco y negro
Precio: 15 euros
ISBN: 978-84-92444-35-9
www.ponentmon.com

Inquietud y desasosiego son los primeros sentimientos que provoca Nijigahara Holograph, manga perturbador y genial del dibujante japonés Inio Asano (Ibaraki, 1980), antes de hacernos caer en el asombro y la admiración. Sobre todo si uno tiene el corazón fuerte y le gusta rebozarse con gozo en el psico-thriller más terrorífico, perverso y enigmático, ese que exige un especial esfuerzo intelectual por parte del lector / espectador.
Y es que la atmósfera creada por Asano comulga, por ejemplo, con las películas de David Lynch o El silencio de los corderos (1991), de Jonathan Demme; con novelas como El señor de las moscas (1954), de William Golding, o con comics como Monster, de Naoki UrasawaNijigahara Holograph apresa y confunde en una lectura laberíntica repleta de incógnitas. La narración culebrea entre constantes flashbacks espacio temporales confundiendo realidad y sueños de unos oscuros protagonistas infantiles / adolescentes atrapados en la opresiva tela de araña de sus propias almas atormentadas. Entre estos personajes angustiados por secretos aterradores destacan Amahiko Suzuki, la profesora Sakaki, Komatsuzaki, Arakama, Takahama, Kimura.
Asano remata la historia con un escenario deprimente que recuerda al de El Astillero, la novela de Juan Carlos Onetti. Edificios tristes y fríos propios de una ciudad fantasmagórica que, como en la obra del uruguayo, buscan transmitir la depresión de una sociedad, la nipona, que ha visto el fin de su modelo económico y social, del ocaso de la prosperidad que garantizaba la estabilidad laboral y vital del país en la década de los ochenta y que tuvo un abrupto final con la quiebra comercial de la Bolsa de Tokio de 1990.
Pero en medio de este paisaje angustioso, rebosante de malestar y desazón, aparecen unas misteriosas mariposas, brillante contrapunto metafórico de hermosura y luz, que rinden un homenaje casual al realismo mágico latinoamericano. La aparición de estos insectos parece estar conectada a una conocida leyenda tradicional japonesa que cuenta la historia de un joven, quien tras la muerte de sus padres, observa la repentina llegada de unas mariposas a su jardín. Al joven se le revela en un sueño que en el interior de los insectos habitan las almas de sus progenitores.
Pero estamos hablando de un manga, de una obra donde lo visual es tremendamente importante. Y en este aspecto brilla aún más el enorme talento de Inio AsanoMangaka desconocido por el gran público, este joven dibujante ha publicado hasta la fecha otras obras reseñables como Subarashii Sekai y Solanin. Concibió Nijigahara Holograph cuando apenas contaba con 23 años y en ella nos muestra ese estilo gráfico atractivo, elegante y detallista, muy ligado al lenguaje cinematográfico y al puramente fotográfico - como la profundidad de campo definida por la óptica y el diafragma, con encuadres que nos sitúan en la piel de un voyeur –, que hoy son seña de identidad de un interesantísimo artista.

martes, 7 de abril de 2009

Bukowski (La Cúpula, 2008)










Bukowski (2ª edición Ampliada)
Schultheiss
Ediciones La Cúpula, 2008
116 páginas / blanco y negro
Precio: 12 euros
ISBN: 978-84-7833-813-9

A veces es imposible no ser un friki y resultar tan denso en las explicaciones como ese puré de patatas que no parece haber respetado el efecto lógico a las medidas de agua y leche recomendadas por el fabricante. Pues, como diría Bukowski: ¡hay que joderse!
La pareja perfecta existe. No es una leyenda. Se puede comprobar en cualquier momento. Basta con ir a una tienda de comics y agenciarse la recopilación de narraciones breves de Charles Bukowski que Ediciones La Cúpula ha publicado, con el simple título de Bukowski, en una segunda edición ampliada. Adaptadas al lenguaje del cómic por el dibujante Matthias Schultheiss (Nuremberg, 1946), uno de los narradores gráficos más interesantes a nivel europeo, incluye ocho relatos: Los asesinos, Un trabajo en Nueva Orleans, Una puta de 120 kilos, Nueva York por 95 centavos, Dos borrachines, Henry Beckett, Kid Stardust y Mi madre culona. Todos ellos son un reflejo fiel tanto de la obra del maestro del realismo sucio, como de las excelencias gráficas del multipremiado dibujante germano, claramente inspirado por las técnicas de ilustración americanas. Ambos forman un binomio artístico perfecto, atornillado por coincidencias vitales y temáticas como la decepción con el sistema educativo y la industria editorial o la ácida crítica social.
Charles Bukowski nació en Andernach, Alemania, en 1920. Cuando tenía tres años su familia emigró a EE.UU., donde vivió hasta su muerte, en Los Angeles, en 1994. El ambiente de la ciudad californiana, donde residió gran parte de su vida, tendrá una gran influencia en la temática de sus novelas, la mayoría de ellas de carácter autobiográfico.
Después de cursar estudios de arte, periodismo y literatura, durante dos años, en la Universidad de Los Ángeles, Bukowski se lanzó a la carretera para viajar durante años de forma errática y realizar todo tipo de trabajos a lo largo y ancho del país. Una razón más, junto a similitudes de estilo y actitud, para asociarlo erróneamente con Kerouac y el resto de la Generación Beat. Bukowski publicó Cartero, su primera novela, a los 46 años. A partir de entonces, el creador de la ficción transgresiva se dedicó profesionalmente a la literatura. La senda del perdedor, Factotum, Mujeres y Hollywood, son algunos de los más de cincuenta títulos, incontables relatos cortos y multitud de poemas que nos legó el prolífico autor.
En cuanto a la trayectoria de Schultheiss, quien abandonaría sus estudios a pesar de sus excelentes calificaciones decepcionado por el sistema educativo, su primer cómic fue Trucker (1981), una balada épica sobre camioneros. A Trucker le seguirían obras como La guerra fría, La verdad sobre Shelby, Los tiburones de Lagos, Night Taxi y las comentadas adaptaciones de los relatos del influyente escritor y poeta estadounidense. Autor consagrado internacionalmente, la obra de Schultheiss ha aparecido publicada en Alemania, Francia, Dinamarca, Italia, Holanda, Estados Unidos, Japón y España.

martes, 24 de marzo de 2009

Melancolía hi-fi

Love Song Vol 1
Christopher

Glénat, 2008
48 páginas / color
Precio: 14 euros
ISBN: 978-84-96815-00-1
http://www.edicionesglenat.es/

¿Escucho pop porque estoy deprimido o estoy deprimido porque escucho pop? Tamaña reflexión existencial es emitida por Rob Gordon (John Cusack), personaje principal de la película High Fidelity (2000). Dirigida por Stephen Frears, este filme está basado en la novela homónima del británico Nick Hornby que, publicada cinco años antes, sirve también de inspiración a la tetralogía Love Song (Glénat, 2008) del dibujante francés Christopher, cuyo primer volumen ha sido editado en nuestro país.
Pero mientras que el argumento de la película es realmente fiel al libro – sólo aparecen dos diferencias destacables entre el texto literario y el guión cinematográfico: en el primero, la historia transcurre en Londres y su protagonista se llama Rob Fleming; en el segundo, la acción tiene lugar en Chicago y la protagoniza Rob Gordon – el cómic coincide con novela y película apenas en la lograda caricaturización de ese friki aficionado a la música y la cultura pop y en las referencias constantes a una memoria musical colectiva a la hora de tejer una red de sentimientos agridulces universales.
Auténtico especialista en comedias de costumbres, Christopher ha conseguido con Love Song pergeñar una radiografía sentimental, cómica, melancólica y costumbrista de una generación que ahora se asoma con terror a los cuarenta. Lo hace a través de la historia de cuatro amigos que se resisten a disolver su grupo de música, Sleeping Watermelons, que montaron hace casi veinte años. Y no porque cabalguen la gran ola del éxito sino porque es lo único que les hace sentirse jóvenes. En este capítulo destacan los logrados flashbacks, juegos gráficos bien resueltos que contraponen los ensayos musicales del grupo a lo largo de los años.
Las coincidencias de Love Song con Alta Fidelidad / High Fidelity también se encuentran en su construcción. Mientras que la historia de Alta Fidelidad se estructuraba alrededor de un tragicómico «Top 5 de los fracasos sentimentales de Rob Gordon», en Love Song, en cambio, Manu, Sam, el Bolas y Greg, los cuatro amigos, darán por turnos su propia versión de sus aventuras / desventuras al respectivo ritmo de The Beatles, The Rolling Stones, The Who y The Kinks, sus grupos favoritos. Además, según quien sea el narrador, portada y contraportada parodian una cubierta legendaria de las cuatro bandas mencionadas - la primera hace referencia a los Beatles y a su disco Rubber Soul – mientras que sus capítulos son subtitulados con canciones del grupo homenajeado. En definitiva, una excelente combinación en dosis justas de humor, dramatismo, frikismo musical y nostalgia. http://www.ratondecomicteca.blogspot.com/

miércoles, 18 de marzo de 2009

Moonlight Blues (Astiberri, 2007)

Moonlight Blues
Stefano Casini
Astiberri
, 2007
48 páginas / blanco y negro
Precio: 8 euros
ISBN: 978-84-96815-00-1
http://www.astiberri.com/

Moonlight Blues (Astiberri, 2007) es un cómic escrito y dibujado por Stefano Casini (Livorno, Italia, 1958). Dibujante, diseñador, publicista y docente, el polivalente Casini comenzó su relación con el mundo del cómic a finales de la década de los setenta con la publicación de Hidrogeno. Después de dibujar personajes del ámbito de la ciencia ficción como Nathan Never, el italiano se ha dedicado en los últimos tiempos a novelas gráficas más personales y variadas como, por ejemplo, Firenze Estate, I demoni hano fame, Hasta la Victoria! o, la que nos ocupa, Moonlight Blues.
Sencilla y previsible, su historia está ambientada en los años cuarenta, en la ciudad de Nueva York y su guión haría las delicias del mismísimo Nino Frank, el crítico francés que pergeñó la expresión film noir o cine negro. Claro que no sería precisamente por su originalidad sino más bien por la respetuosa y escrupulosa presencia de todos los estereotipos del género, a saber: una ciudad infestada de timbas ilegales, combates de boxeo amañados, antros cuya eterna banda sonora son el blues y el jazz; escenarios donde se entremezclan poderosos mafiosos, delincuentes y matones a sueldo, ciudadanos corrientes, boxeadores fracasados, putas de bajos fondos, femmes fatales a lo Barbara Stanwyck o Lana Turner más mortíferas que la nicotina; o galanes sin muchos escrúpulos como Humphrey Bogart o Fred Macmurray. Todos ellos seres corruptos y / o corruptibles, desilusionados, cínicos y sucios que habitan un mundo sin esperanza. Si junto al discurrir de una narración, a todo ello se le añade el tratamiento sutil de dichos personajes, típico para este género cinematográfico, con el que la línea entre el bien y el mal queda difuminada, Moonlight Blues bien podría ser un calco del guión de una película de Howard Hawks, Orson Welles, Alfred Hitchcock u Otto Preminger, o de una novela de Agatha Christie o Raymond Chandler.
Pero la carencia de originalidad en el guión se suple con un tratamiento gráfico excepcional. Éste juega un papel esencial a la hora de crear ese ambiente fatalista de cómic noir. El uso del claroscuro a la hora de construir viñetas con sombras muy pronunciadas que envuelven todo en un halo asfixiante - a excepción de aquellas en las que se quiere reflejar cierta esperanza - es un nuevo guiño a las películas clásicas del género negro.
Otros elementos a destacar son la voz en off, narrador omnisciente que se explaya en el discurso, en contraposición con la concisión habitual del cómic y la eliminación de la común uniformidad de las historietas, donde las viñetas se componen de dibujo y globos de texto. Así, Casini introduce páginas donde la narración de los acontecimientos va por un lado y las viñetas mudas por otro. Esto termina dando al dibujo, realizado con líneas onduladas y sinuosas, una posición dominante frente al texto. En definitiva, Moonlight Blues es una lectura ligera y recomendable que hace pasar un rato entretenido.

lunes, 9 de marzo de 2009

La invención de la salchicha al curry (Glénat, 2008)


La invención de la salchicha al curry
Isabel Kreitz
Glénat, 2008
64 páginas / blanco y negro
Precio: 10 euros
ISBN: 978-84-8357-653-3
http://www.edicionesglenat.es/

Como refleja el título de la novela gráfica de la autora alemana Isabel Kreitz (Hamburgo, 1967), la muy popular y querida – en Alemania - salchicha al curry es el eje central de este cómic de ficción histórica. En realidad, La invención de la salchicha al curry (Glénat, 2008) se basa en la novela de Uwe Timm, Die Entdeckung der Currywurst (1993) donde se divaga sobre el origen de una receta que para muchos alemanes no es tema baladí. De forma oficiosa, el invento de la Currywurst se ha atribuido a la berlinesa Herta Heuwer de quien se dice coció, por vez primera, salchichas con salsa de tomate, curry, salsa de Worcestershire y otros condimentos el 4 de septiembre de 1949, en su puesto callejero de Kaiser-Friedrich-Straße, en Berlin-Charlottenburg. Esta fecha, más un mito que un dato real, sirve para demostrar la importancia que dan los berlineses a tal descubrimiento. Por ello, al afirmar Timm en su novela que el honor del descubrimiento correspondía a una tal Lena Brücker en un puesto de salchichas del Großneumarkt de Hamburgo, en 1947, se desató una agria polémica entre ambas ciudades. Esta cuestión de orgullo regional gastronómico se ha solucionado con sendas placas conmemorativas en Berlín y Hamburgo.
Irónica y divertida, pero también llena del dramatismo en sus viñetas se describen los últimos días de la II Guerra Mundial en un Hamburgo totalmente destruido donde chocan quienes aún confían ciegamente en el Reich y no tratan de ocultar su fanatismo; y aquellos otros que esperan la noticia del final de la guerra con un gran alivio. Precisamente ese reflejo de la vida de los habitantes de la ciudad, en un tiempo en que los acontecimientos se sucedían a ritmo frenético - la llegada de los aliados, el suicidio de Hitler, el fin de la guerra… - es lo más interesante de un cómic que cumple en lo gráfico sin grandes alardes, salvo por unas ilustraciones en blanco y negro donde el brillante tratamiento de luces y sombras delata la influencia de su gran modelo Will Eisner.
Die Entdeckung der Currywurst (2005) es un ejemplo clásico del trabajo de Isabel Kreitz, con sus protagonistas integrados en un contexto histórico y, particularmente, local. Considerada como una de las dibujantes más prestigiosas de Alemania - en 1997 fue distinguida con el premio a la mejor dibujante de cómic de su país - Kreitz destaca por su estudio meticuloso de los escenarios. De esta manera consigue atmósferas veraces a la hora de llevar al lenguaje del cómic sucesos históricos y políticos de la historia alemana. Curiosamente ésta no ha sido la primera incursión gastronómica de su autora, ya que Kreitz ya colaboró con la japonesa Junko Iwamoto en la obra Descubrir el sushi.

domingo, 1 de marzo de 2009

El antihéroe del grunge

Odio. integral vol. 3
Peter Bagge
La Cúpula, 2008
124 páginas / color
Precio: 18 euros
ISBN: 978-84-7833-848-1
http://www.lacupula.com/


Odio (Hate en el original) de Peter Bagge ha sido y es uno de las series más importantes del cómic independiente estadounidense y por ende mundial. Directo, bien armado, insolente, fresco, grosero e inteligente, salpicado de un singular sentido del humor, Odio supone una de las cumbres creativas de la historieta humorística americana durante la década de los 90, una visión ácida, lúcida e hilarante de la juventud americana, por otra parte no tan distinta de la española. Narra la vida cotidiana de Buddy Bradley, un veinteañero al que muchos han visto como representante arquetípico de la hace unos años tan cacareada Generación X. Una valoración desmentida en parte por el propio Bagge al afirmar que muchas de las vicisitudes por las que pasa Buddy están muy relacionadas con sus propias vivencias aunque actualizadas con un par de detalles en cuanto a moda, referencias musicales...
El personaje de Buddy Bradely, protagonista de Odio, surgió de The Bradleys, una de las sub-series que el autor publicaba en la revista Neat Stuff, en la que parodiaba a la familia media norteamericana y en la que Buddy jugaba el papel del hijo mayor adolescente. En 1990, tras cerrar Neat Stuff, Bagge decide centrar sus historias en un mismo personaje y lanzar desde el principio una nueva cabecera. El escogido sería Buddy, y el título de su nuevo cómic, Odio.
En 1998, tras alcanzar su número 30, Bagge le puso fin con la serie plenamente consolidada, después de haber colaborado con algunos de sus autores favoritos, como Beto Hernández, Robert Crumb, Adrian Tomine o Alan Moore.
Peter Bagge (Nueva York, 1957) está muy influido por las corrientes underground de los sesenta (Gilbert Shelton, Aline Kominski, Bill Griffith, Harvey Kurtzman, Tex Avery y, sobre todo, Robert Crumb) y por la escena punk neoyorkina. Posteriormente se mudó a Seattle lugar donde el personaje central de Odio arrastra su pereza, desidia e inadaptación visceral al modelo social y laboral propuesto por el Sistema rodeado de un reparto de personajes de variados tipos psicológicos en plena eclosión del grunge, hecho que queda reflejado de forma patente. Una curiosidad: el propio Bagge fue partícipe indirecto de dicho movimiento al realizar abundantes ilustraciones para sellos discográficos locales por aquella época.
En España, donde ha cosechado un éxito incluso mayor que en su país de origen, la serie ha sido publicada por La Cúpula, editorial que, desde mayo de 2008, ha lanzado una nueva recopilación.

miércoles, 18 de febrero de 2009

El largo adiós

Arrugas
Paco Roca
Astiberri, 2008
104 paginas color
Precio: 15 euros
ISBN: 978-84-968-1539-1
http://www.astiberri.com/

¡Pero qué tebeos más tristes que lees!, exclamó una buena amiga al echar una ojeada a Arrugas (Astiberri, 2008), la última y multipremiada novela gráfica del dibujante Paco Roca que yo, en aquel momento, devoraba con extrema fruición. Y es que en Arrugas, el autor valenciano galardonado con el Premio Nacional del Cómic 2008, se ha enfrentado con temas tan serios y delicados como son el Alzheimer y la demencia senil a través de la historia de Emilio, un antiguo ejecutivo bancario, quien es internado en una residencia de ancianos por su familia tras sufrir una nueva crisis de la enfermedad. Pero lo hace de una forma intimista y sensible, no exenta de un humor tierno que no cae en la caricatura o en un acercamiento al tema sensiblero y lacrimógeno. Además toda la historia está envuelta en un halo de gran verosimilitud que muestra el cuidadoso trabajo de documentación realizado por el valenciano quien recopiló anécdotas de padres y otros familiares ancianos de sus amigos, visitó residencias de ancianos para saber cómo era la vida en ellas y habló con médicos y enfermeros. El resultado fue un material de primera mano que le ha servido para estructurar una consistente ficción.
De todas formas, la mayor brillantez de esta obra reside en la perfecta combinación de recursos narrativos y técnicos utilizados y en un dibujo claro, simple y conciso pero perfectamente descriptivo. Roca demuestra un talento innato a la hora de sugerir sensaciones con imágenes, encadena las viñetas con fluidez y realiza excelentes transiciones entre escenas.
Por todo lo descrito, esta novela gráfica deja bien a las claras la mayoría de edad de una forma de expresión artística por muchos considerada como el Noveno Arte, una obra propicia para introducir en el mundo del cómic al lector no habitual, ese que generalmente no presta atención a los comics de humor, aventura, terror o fantasía.

La vida secreta de los jóvenes (La Cúpula, 2008)







La vida secreta de los jóvenes
Riad Sattouf
La Cúpula, 2008
160 páginas / blanco y negro
precio: 15 euros
ISBN 978-84-7833-852-8

La vida secreta de los jóvenes (La Cúpula, 2008) es un estudio antropológico extraordinario, inquietante, sorprendente y divertido de la juventud francesa actual y perfectamente extrapolable al resto de la juventud globalizada del mal llamado primer mundo. Un trabajo de campo en forma de pildorazos de vida vistos y oídos en parques, restaurantes, fast foods, estaciones de tren, metro, oficinas de correo, librerías, taxis, playas y calles. Como si de una cámara indiscreta se tratara el dibujante Riad Sattouf (París, 1978) retrata situaciones singulares, o no tanto, ya que pueden estar ocurriendo ahora mismo cerca de nosotros, que delatan malos tratos, racismo, situaciones hilarantes, confusas, sexuales, estúpidas, escatológicas…
La vida secreta de los jóvenes es la recopilación de forma cronológica de esas brevísimas historietas de cómo máximo una página con ocho viñetas que el autor de origen magrebí ha ido publicando semanalmente en Charlie Hebdo, el decano de los semanarios satíricos franceses. En ellas, Sattouf apenas aparece y cuando lo hace se presenta como un observador imparcial: Pero en realidad es un voyeur inteligente que selecciona asombrosos documentos cotidianos.
Aunque parisino, Sattouf pasó su niñez entre Argelia, Libia y Siria y fue su abuela quien le inició en la lectura de comics y despertó en él sus inquietudes artísticas. Pospuesto su sueño de ser piloto, sus primeros trabajos como profesional los daría con la serie Petit Verglas. Más adelante, como autor total firmaría Les pauvres aventures de Jérémie, un trasunto del propio autor que le sirvió para contar historias más íntimas.
Su formación en Artes Aplicadas y en la École des Gobelins le ha permitido desarrollar una versatilidad que ha ido aplicando a disciplinas como la ilustración o el cine de animación, y en la actualidad, tras prestar su voz al Pequeño Vampiro de Joann Sfar, en su versión animada, trabaja en las postproducción de su primera película como director, una comedia de amoríos adolescentes que llevará por títulos Collégiens

lunes, 2 de febrero de 2009

Macarra cum Cable

Makoki integral
Gallardo & Mediavilla
Glénat
, 2002
198 páginas / blanco y negro
precio: 19,95 euros
ISBN 978-84-84492-99-3
http://www.edicionesglenat.es/

Personaje creado por el dibujante Miguel Ángel Gallardo (Lleida, 1955), con guiones de Juanito Mediavila desde la segunda historieta, Makoki se convirtió en un icono del cómic underground español de los años ochenta. Con su característico casco cableado, recuerdo de un electroshock que le dotó de una lúcida demencia de lo más friki, nació a finales de los setenta a partir de un relato de Felipe Borrallo y desde su definitiva desaparición, en 1994, ha merecido un gran número de homenajes. Quizá el más excelente de todos ellos sea este tomo integral con formato gigante que ediciones Glénat publicó en 2003. En esta recopilación de lo mejor de lo mejor de nuestro freak brother se incluyen los álbumes Makoki (1979); La juventú de Makoki (1982) y Makoki en Niu Yors (1985), de todo tipo de artículos y curiosidades sobre el personaje, sus autores y el ambiente de la época en que nació.
Además de líder de una revuelta de majaras en un frenopático digno de tener banda sonora de Kortatu, Makoki fue un laboratorio viviente para los estudiosos de las jergas y las nuevas germanías hasta el punto de tener un significado propio dentro de ese vocabulario (Makoki: macarra, mangui, friki, loco).
El personaje apareció inicialmente en la revista musical Disco Express, de donde pasó a las publicaciones Star y Bésame Mucho, hasta que en 1982, Makoki dio nombre a una revista enfocada al género de humor que tenía como principal gancho al héroe del barrio chino. En esta revista de vida breve, en la que también publicaron mitos como Azagra, Mauro Entrialgo o Calpurnio, Gallardo se despidió del personaje, hasta que, en 1994, lo retomó en solitario para realizar La Muerte de Makoki, una última historia con la que le puso fin definitivo.
Además de ser muy conocido como creador de Makoki, Gallardo es reconocido y respetado por ser miembro fundador, en 1979, de la histórica revista El Víbora. Para esta publicación crearía a La Basca, una pandilla de personajes de los ambientes por los que se movía nuestro héroe, o Buitre Buitaker, un buitre falangista y drogadicto; o El niñato, entre otros. Precisamente, en estos primeros años Gallardo fue uno de los máximos exponentes de la tendencia que se dio en llamar línea chunga, que ejemplificaba El Víbora - de la que Makoki es un perfecto ejemplo - en contraposición a la línea clara de la revista Cairo.

viernes, 30 de enero de 2009

Diario Taqui-gráfico

La Guerra de Alan
Emmanuel Guibert
Ponent Mon,
2008
128 páginas / de dos colores
precio: 16 euros
ISBN 978-84-92444-26-7
http://www.ponentmon.com/

El dibujante y guionista de comics francés Emmanuel Guibert (París, 1964) es el autor de La Guerra de Alan, obra cuya tercera y última entrega acaba de ser editada en España por la editorial Ponent Mon. Guibert es miembro destacado de la nueva generación de la BD francesa e íntimo colaborador de otros autores de la misma como David B o Joann Sfar. Alcanzó gran fama a partir de la publicación de El Fotógrafo, su obra más premiada, donde combinaba dibujo y fotografía a la hora de narrar el trabajo de un grupo de Médicos sin Fronteras en Afganistán.
La Guerra de Alan gira en torno a las memorias de su amigo y en la práctica co-autor Alan Ingram Cope (California, 1925-1999), quien sirvió en la armada estadounidense durante la Segunda Guerra Mundial y que más tarde se retiró a Francia. La historia se expone tal y como nos la contaría nuestro abuelo. Una sucesión de anécdotas por las que van pasando todo tipo de personajes, más o menos carismáticos que entran en contacto con el protagonista. Pasando del cómic a la literatura, podría recordarnos a Kerouac y a esa fina línea que separaba su narrativa de la mera taquigrafía. De todas formas es el excelente trabajo gráfico de un dibujante que se declara ferviente admirador del americano Will Eisner lo que realmente asombra. Un tratamiento que delata el pasado del autor como dibujante de storyboards y que hace que todo fluya de forma casi cinematográfica. Dentro de este apartado destaca la perfecta adecuación de dibujo y tempo a la verdadera protagonista de la historia, la narración; la alternancia de ilustraciones prácticamente icónicas a precisas representaciones casi fotográficas de los hechos, todo sobre fondos minimalistas en cuanto a luces y tonos. Muy logrado es sobre todo el uso del color sepia de una apariencia granulada que recuerda los documentos de esa época y fotografías antiguas. En definitiva, una obra que sorprende por su concepto y su trabajo gráfico y que termina seduciendo sin remisión.

jueves, 15 de enero de 2009

Macanudo 5 (Ediciones de la Flor, 2007)

Macanudo 5 
Liniers
Ediciones de la Flor, 2007
96 páginas / color
Precio: 8,30 euros
ISBN: 978-950-515-782-2

Aunque muchos ni se lo imaginan, Liniers, seudónimo del dibujante argentino Ricardo Siri (Buenos Aires, 1973) deja en realidad bien a las claras un azulado origen sanguíneo. Y es que el popular historietista, autor de la serie Macanudo - que ahora ve publicada el quinto volumen recopilatorio en nuestro país -, es descendiente de Santiago de Liniers, quien fuera virrey de Buenos Aires.
Quizá fuera por lo de «nobleza obliga», o no; pero lo rotundamente cierto es que Liniers cultivó, desde la edad más temprana, su espíritu de ávido lector con el estudio de los clásicos. Así se convirtió en un gran conocedor de la obra de Hergé, Goscinny y Uderzo; de Quino, Héctor Germán Oesterheld y Francisco Solano López; de Charles Schulz y Herriman.
Por fortuna para sus hoy millones de lectores, Liniers no eligió dedicarse a su carrera de publicista. En cambio terminó siendo presentado por Maitena en La Nación en junio del 2002, fecha en la que comenzaría a publicar Macanudo en la última página de dicho diario. Desde allí, este genial autor, que cuando se dibuja a sí mismo en alguna tira lo hace transformado en un conejo, ha ido regalando ininterrumpidamente hasta la actualidad divertidas historias de diván llenas de ternura, delirio surrealista y humor poético; con pingüinos y otros extraños personajes - muchos de los cuales han ganado gran popularidad, caso de El misterioso hombre de negro, Alfio, la bola troglodita, Martincito y su amigo imaginario Olga - como figuras recurrentes.
El merecido éxito de la tira se ha visto reflejado en los cinco tomos recopilatorios editados por Ediciones de la Flor y por un sexto lanzado por su propia editorial La editorial Común con las 5000 primeras portadas dibujadas a mano.
El quinto volumen de la serie, en esta ocasión con prólogo de Andrés Calamaro – anteriormente fueron prologuistas la propia Maitena y el también músico Kevin Johansen -, recopila las historietas publicadas entre 2006 y 2007 en el diario La Nación.

domingo, 4 de enero de 2009

Manga pre Obama

Eagle
Kaiji Kawaguchi
Glénat, 2008
416 paginas / blanco y negro
Precio: 10 euros
ISBN: 978-84-8357-684-7
http://www.edicionesglenat.es/

La lectura de Eagle (Glénat, 2008), una de las obras más célebres del dibujante japonés Kaiji Kawaguchi, uno de los autores de manga más galardonados y populares de Japón, provocará que muchos – me incluyo – caigan en la fácil tentación de tildarla como oportunista sobre todo cuando Barack Obama está en boca de todos. Ornada con un pomposo subtítulo, La forja de un presidente, el primer volumen de la serie de cinco que componen este inteligente manga de política ficción guarda sorprendentes coincidencias con la historia reciente del senador afroamericano recientemente elegido presidente de EE.UU., sobre manera si se piensa que tal historia fue pergeñada diez años antes. La serie, que fuera nominada a cinco premios Eisner, describe el brillante ascenso de Kenneth Yamaoka, senador asiático-americano de ficción y su carrera por ser elegido candidato demócrata en las elecciones a presidente de los Estados Unidos de América del año 2000.
En cuanto al estilo, Kawaguchi ofrece todo un compendio de lo que es el perfecto mangaka o maestro manga. De esta manera en toda su obra queda bien patente el predominio de la simplicidad en los detalles y la armonía en la composición combinados con el detallismo hiperrealista del manga. También destaca, como digno discípulo de Osamu Tezuka, su dominio a la hora de aplicar un estilo cinematográfico al lenguaje del manga. Así descompone los movimientos en viñetas diferentes consiguiendo un dinamismo que salpica de abundantes onomatopeyas.
Como conclusión decir que Eagle supone una apasionante ucronía que describe con profusión y ficticia veracidad los tejemanejes y el estrés del proceso electoral norteamericano: filtraciones anónimas de chanchullos de adversarios, robo de anuncios electorales antes de hacerse públicos, el uso de la propaganda negativa sobre los adversarios, celos entre los colaboradores, el uso de ingentes cantidades de dólares para sumar gente a la causa…

sábado, 3 de enero de 2009

Grandes mentiras... (Astiberri, 2008)

Grandes mentiras para niños pequeños
Andy Riley
Astiberri, 2008
96 paginas B/N
Precio: 10 euros
ISBN: 978-84-96815-69-8
www.astiberri.com

En Grandes mentiras para niños pequeños, último libro publicado por el autor de comics Andy Riley en nuestro país, el británico dirige su irreverente sentido del humor hacia los niños y a las mentiras que inventan los adultos para que estén quietecitos y evitar que estorben demasiado.
Dos frases lapidarias vertidas por los críticos acerca del autor de El libro de los conejitos suicidas y El regreso de los conejitos suicidas, títulos con los que ha alcanzado gran popularidad entre los frikis del Planeta, dejan bien a las claras ante qué, mejor dicho, con quién hemos topado. La primera es la siguiente: “muy imaginativo, muy divertido y muy preocupante si eres la madre del autor”. La segunda tampoco tiene desperdicio: “¿qué clase de mente enferma encuentra humor en tanta crueldad?”.
Representante en estado puro de ese típico humor inglés, extravagante, excéntrico, negrísimo y de sal gruesa, que recuerda a los Monty Python, al Sharpe de Wilt; al Adams de La guía del autostopista galáctico o a Mr. Bean, Riley es el más bestia – o “aconejante” – entre todos los mencionados. Quizá su humor se encuentre más cercano al de series animadas como Padre de Familia, Los Simpson o South Park. Y esto no es extraño ya que, paralelamente a su actividad como dibujante de comics, Andy Riley es un conocido guionista de cine y televisión. Entre sus créditos figuran Spitting Image y Little Britain, así como Trigger Happy TV, Smack the Pony, Black Books, Robby the Reindeer y la película animada Gnomeo and Juliet, de Disney.
En resumen, Grandes mentiras para niños pequeños propone, con mayor o menor fortuna, casi un centenar de cuentos chinos que van desde los simplemente falaces hasta los realmente crueles. Así nos encontramos con perlas como “Tienes que ponerle nombre a todas las hormigas que veas”, “Las leonas llevan lectores de código de barras” o “Te compraremos un pony si lavas el coche” además de la explicación de algunas dudas universales como ¿qué hacen las hormigas si les das unas chinchetas?, ¿Adónde va el sol cuando se pone? o ¿Dónde se crean los vientos?
Ya nadie está a salvo.